En el artículo de hoy te enseñaré cómo plantar vetiver en el huerto y aunque en muchos sitios es una planta bastante conocida en otros aun no se conocen sus increíbles beneficios y los usos que tiene en cualquier proyecto ecológico, hoy la conoceremos bien.
Índice
Qué es y qué función cumple
El vetiver es una gramínea perenne tropical, se usa en agricultura regenerativa. Forma matas densas y tiene un gran sistema radicular, sus raíces pueden bajar varios metros en vertical. Eso lo convierte en una herramienta muy potente para estabilizar suelos, evitar la erosión y mejorar la estructura del terreno, especialmente en zonas con pendientes o lluvias intensas.
En huertas y bosques comestibles, el vetiver se utiliza como planta de soporte. Se suele plantar vetiver en líneas siguiendo curvas de nivel para frenar el agua, retener sedimentos y aumentar la infiltración. Actúa como una barrera viva que protege el suelo y ayuda a conservar la humedad.
Además es una variedad no invasiva ya que es estéril, no produce nuevas plantas por semilla. Genera mucha biomasa que puedes cortar y usar como acolchado (mulch). Con esta practica mejoras la fertilidad de tu suelo sin necesidad de aportar insumos externos.
No es una planta comestible en sí, pero cumple un rol clave dentro del sistema ya que protege, da estructura al suelo y el entorno y crea condiciones para que otras plantas crezcan bien. Es de esas especies que sin ellas el sistema produce mucho menos.
Plantar vetiver de forma estratégica funciona genial como barrera contra el viento cuando se planta en setos densos. No es un árbol, pero frena bastante el aire a ras de suelo, lo que protege cultivos jóvenes, evita que el acolchado se lo lleve el viento y reduce la deshidratación. Además sus raíces profundas ayudan a descompactar el suelo de forma natural.
Cómo plantar vetiver
Cuando ya tienes matas grandes se pueden dividir para obtener plantas nuevas totalmente gratis como te enseño en el vídeo, es muy fácil y así podrás conseguir la autosuficiencia de no tener que comprar ya que las vas a reproducir. Aprovecha a poner las nuevas plantitas donde tengas escorrentía, es decir donde baja excesiva agua o barro cuando llueve mucho.
El momento adecuado
Elige bien el momento, lo ideal es trabajar el vetiver a principios de primavera o en otoño, cuando las temperaturas son suaves y la planta puede recuperarse sin estrés. Evita los picos de calor del verano o el frío intenso ya que le costará mucho más rebrotar.
Paso a paso
El día de antes o unas horas riega la zona. No se trata de hacer barro, sino de que la tierra esté húmeda y manejable. Esto facilita muchísimo el trabajo, porque las raíces del vetiver son densas y profundas, y el suelo seco no nos va a facilitar el trabajo. También puedes aprovechar a esos días de lluvias intermitentes de la primavera, sería el momento idóneo.
El paso a paso es muy sencillo, empieza a cavar alrededor de la mata con la azada, no vayas al centro directamente. Haz un círculo a unos 10 o 20 centímetros del borde, clava la herramienta hacia abajo para ir cortando raíces laterales y repite todo el perímetro. Poco a poco verás que la planta empieza a ceder.
Cuando el contorno esté bien trabajado, mete la azada por debajo y haz palanca. Seguramente tendrás que insistir varias veces, moviendo la mata desde distintos lados, hasta que salga. Es normal que cueste puesto que el vetiver está diseñado para agarrarse fuerte al suelo.
División de matas
Con la planta fuera, sacude un poco la tierra o limpia las raíces para ver mejor la estructura. Verás que en realidad son muchos brotes juntos formando una mata compacta. Ahí es donde toca dividir con un cuchillo o la misma azada, separa en varias partes.
Cada trozo que prepares debe tener raíces y varios brotes, no solo uno aislado. Si quieres ir a lo seguro, haz divisiones medianas y si quieres multiplicar más, puedes hacerlas más pequeñas, pero necesitarán mejores cuidados después.
Trasplante
Es importante que antes de replantar, recortes las hojas dejando unos 20 centímetros. Esto reduce la pérdida de agua y ayuda a que la planta se enfoque en enraizar nuevamente. Finalmente, planta cada división en su nuevo sitio lo antes posible. Haz un hoyo, coloca el vetiver, aprieta bien la tierra alrededor y riega en profundidad.
Durante las primeras semanas, mantén el suelo con algo de humedad y, si el sol pega fuerte, un poco de sombra ligera puede ayudar. Si todo va bien, en poco tiempo verás brotes nuevos y la planta arrancará otra vez con fuerza.
Cuidados
El vetiver es muy poco exigente, aunque requiere algo de humedad al principio hasta que se establece. Rinde mejor si tiene sol directo, un suelo donde el agua no se quede estancada aunque tolera bastantes tipos de terreno, incluso pobres o degradados. Una vez enraizado, aguanta bien la sequía gracias a sus raíces profundas.
No necesita fertilización intensa, pero agradece algo de materia orgánica si quieres que produzca más biomasa, importante es evitar encharcamientos constantes y darle espacio para que forme su mata densa y sin competencia fuerte al inicio.
La distancia de plantación es de unos 20 cm entre plantas y el riego moderado aunque solo lo va a precisar al comienzo de su cultivo. Y aquí concluimos hoy con el vetiver, aprendiste que es, como dividir la mata, cultivarla y sus usos principales que son además de ornamental, retener suelo evitando erosión, como biomasa y para proteger cultivos.
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