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Libro Lejos del Cemento

lejos del cemento

Hoy te quiero hablar de mi nuevo libro titulado: Lejos del cemento. En pocas palabras trata de volver a la tierra para volver a encontrarnos ya que vivimos en un mundo que nos ha enseñado a ir cada vez más rápido. A producir más, a aprovechar mejor el tiempo, a estar permanentemente conectados. A seguir adelante incluso cuando sentimos que algo funciona.

Muchas veces aprendemos a mantenernos en pie mientras libramos batallas que nadie más puede ver. Y quizá lo más curioso es que, mientras buscamos respuestas en todas partes, olvidamos mirar hacia algunos de los lugares donde siempre estuvieron.

De esa sensación nace Lejos del Cemento, mi nuevo libro. No pretende ofrecer una fórmula mágica para arreglar nuestra vida ni promete resultados rápidos. Tampoco nace desde la teoría o desde la intención de decirle al lector cómo tiene que vivir. Nace desde la experiencia, desde el enfrentamiento a los problemas reales y desde el aprendizaje que surge cuando uno decide detenerse, dejar atrás el ruido y volver a conectar con algo tan sencillo y profundo como la tierra.

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La idea central del libro parte de una pregunta que, en algún momento, puede aparecer en la vida de cualquiera: ¿qué ocurre cuando llevamos demasiado tiempo viviendo a un ritmo que no es el nuestro? Cuando nuestra vida se convierte únicamente en rendimiento, obligaciones, objetivos y prisas, es posible que consigamos avanzar mucho y, al mismo tiempo, sentir que cada vez estamos más lejos de nosotros mismos. Lejos del Cemento propone mirar precisamente hacia ese lugar.

La naturaleza aparece en estas páginas no como un simple escenario al que escapar, sino como una fuente de aprendizaje. La tierra tiene sus propios tiempos y no entiende de resultados inmediatos. Una semilla necesita ser plantada, cuidada y esperar.

Los animales también tienen sus ritmos. Una planta no crece porque la observemos con ansiedad. Y nosotros, aunque hayamos construido una vida muy diferente, formamos parte de esa misma naturaleza.

A través de estas experiencias, reflexiono sobre cuestiones como la paciencia, el silencio, los animales, la autosuficiencia, la identidad y nuestra manera de relacionarnos con el tiempo.

Pero lo hace desde un punto de partida muy concreto: el de alguien que ha tenido que enfrentarse a sus propios problemas y que encontró algunas respuestas con las manos en la tierra. No se trata, por tanto, de un libro que pretenda tener todas las soluciones, sino de un acompañamiento para quien quizá también está intentando entender qué necesita cambiar.

Un libro para leer despacio y llevar a la práctica

Una de las particularidades de Lejos del Cemento es que no está pensado para leerlo, terminarlo rápidamente y dejarlo después en una estantería. Sus diez capítulos están planteados como diferentes etapas de un mismo recorrido y cada uno incorpora una herramienta para que el lector pueda detenerse y trabajar aquello que acaba de leer.

En algunos capítulos aparecen las llamadas “Semillas de reflexión”, destinadas a mirar hacia dentro y dedicar un tiempo a determinadas preguntas. La intención es que esas cuestiones no se respondan deprisa y se olviden, sino que provoquen una reflexión más profunda.

Algunas respuestas quizá aparezcan inmediatamente; otras pueden necesitar semanas. Y esa es precisamente la idea: entender que no todo tiene que resolverse de forma inmediata.

Otros capítulos incorporan una lista de control con pequeños gestos que pueden trasladarse al día a día. Son acciones sencillas que buscan convertir determinadas ideas en comportamientos concretos, pero sin convertir el proceso en una nueva fuente de presión.

No se trata de cumplir, ni de marcar todas las casillas para sentir que lo hemos hecho. Se trata de observar qué pequeños cambios pueden ayudarnos a recuperar un ritmo más consciente.

El recorrido termina con algo diferente: un manifiesto personal de identidad. Después de haber pasado por las reflexiones y las acciones anteriores, el lector tendrá la oportunidad de escribir quién es, qué defiende y cómo quiere actuar incluso cuando la motivación desaparezca. No como una frase bonita para guardar, sino como un documento al que regresar cuando las cosas vuelvan a ponerse difíciles.

Recordar lo que nos enseña la naturaleza

Vivimos rodeados de mensajes que nos dicen constantemente que tenemos que mejorar. Ser más productivos, aprovechar mejor nuestro tiempo, conseguir más objetivos y convertirnos en una versión más eficiente de nosotros mismos.

Lejos del Cemento plantea una perspectiva diferente: quizá el problema no siempre sea que nos falte algo. Quizá, en ocasiones, necesitamos recordar lo que ya estaba dentro de nosotros.

El silencio tampoco es necesariamente vacío; puede convertirse en un espacio en el que por fin podamos escuchar lo que el ruido cotidiano no nos permite escuchar. Y recuperar nuestro propio ritmo puede ser mucho más importante que aprender a correr todavía más rápido.

Volver a la naturaleza no significa necesariamente abandonar la ciudad, cambiar de vida radicalmente o convertirse en otra persona. Significa recuperar una forma diferente de mirar. Preguntarnos qué estamos haciendo, por qué lo hacemos y si la vida que estamos construyendo se parece realmente a la que queremos vivir.

Un libro nacido de la experiencia

Hay una frase de la introducción que resume muy bien el espíritu de Lejos del Cemento: es un “mapa hecho con las manos sucias”, volver a la tierra te hace recordar cosas que creías olvidadas. Es una de las mejores maneras de entender qué tipo de libro tienes delante.

No encontrarás la promesa de arreglar tu vida durante un fin de semana. Encontrarás experiencias, reflexiones y herramientas que necesitan tiempo. Igual que una tierra recién trabajada no produce una cosecha al día siguiente, algunas ideas necesitan asentarse.

Por eso el propio libro invita a leer un capítulo, hacer su ejercicio y dejar pasar unos días antes de continuar. No hay ninguna carrera por llegar al final. De hecho, quizá parte del aprendizaje consista precisamente en dejar de correr y hacer introspección.

Y esa forma de plantear la lectura hace que Lejos del Cemento pueda convertirse en algo más que un libro que lees: es en un espacio al que regresar en diferentes momentos de tu vida.

Necesitamos 150 personas para hacerlo realidad

Pero para que todo esto pueda llegar a convertirse en un libro físico hay un primer obstáculo que superar. Lejos del Cemento necesita alcanzar 150 preventas para poder publicarse.

Por eso esta campaña no consiste únicamente en vender un libro. Cada preventa representa a una persona que quiere que este proyecto exista y que quiere formar parte de sus primeros lectores. Necesitamos llegar a esas 150 personas para poder dar el siguiente paso.

Si al leerlo sientes que alguna de estas ideas tiene que ver contigo; si llevas tiempo intentando recuperar la calma, encontrar tu propio ritmo o simplemente necesitas detenerte y mirar las cosas desde otra perspectiva, quizá este libro haya llegado a ti en el momento adecuado.

No puedo prometerte que sus páginas vayan a solucionar tus problemas. Lo que pretende es ofrecerte un espacio para pensar, algunas herramientas para actuar y un recorrido que parte de una idea sencilla: a veces, para avanzar, primero necesitamos regresar a nuestras raíces.

Quizá llevas años buscando respuestas sin darte cuenta de que siempre estuvieron cerca. Quizá la naturaleza pueda enseñarte algo que la prisa o este mundo caótico te hizo olvidar. Y quizá el primer paso sea simplemente detenerte, abrir un libro y empezar a pensar.

Ayúdanos a llegar a las 150 preventas y haz posible que Lejos del Cemento vea la luz.

Porque esta historia empezó con una semilla. Ahora necesita lectores que quieran plantarla.

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