3 trucos para las plagas en frutales

Hoy os traigo 3 trucos para las plagas en frutales super sencillos, si tienes árboles seguro que te pasó que alguna vez fuiste a mirar con ilusión cómo van creciendo y descubriste hojas llenas de pulgones o que simplemente de un día para otro está enfermo sin explicación.

plagas en frutales

Lo peor es que, en ese momento, la mayoría hacemos exactamente lo mismo, que es buscar un insecticida lo más rápido posible. Yo también pensaba que las plagas aparecían de repente y que la única solución era combatirlas cuando ya estaban en el árbol.

Sin embargo con los años me di cuenta de que estaba luchando la batalla demasiado tarde. Las plagas en frutales no aparecen de un día para otro, llevan tiempo instalándose y reproduciéndose. Cuando nosotros vemos el problema, ellas ya llevan ventaja.

Por eso hoy quiero compartir con vosotros tres remedios caseros que utilizo desde hace años y que me han dado muy buenos resultados. No son milagros, pero sí son técnicas sencillas y muy eficaces para reducir muchas y más habituales de las plagas en los frutales.

Además, el último remedio está pensado para una de las plagas más temidas por muchos aficionados: el gusano cabezudo. Si alguna vez habéis tenido problemas con él, os recomiendo quedaros hasta el final porque la prevención marca la diferencia.

Por qué aparecen las plagas en frutales

Antes de hablar de los remedios, hay que entender que los insectos buscan siempre el árbol que les resulte más fácil colonizar. Un árbol estresado por falta de agua, con mala poda, demasiados brotes tiernos o simplemente con poca vigilancia tendrá más posibilidades de sufrir un ataque.

Eso significa que muchas veces el secreto no está en eliminar miles de insectos, sino en impedir que lleguen, en actuar cuando todavía son muy pocos, en definitiva que se instalen. Esa pequeña diferencia puede ahorrarnos muchos problemas durante toda la temporada.

1. Barrera contra hormigas

Vamos con el primer truco, y probablemente sea el más sencillo de todos. Seguro que muchos habéis visto alguna vez un árbol lleno de hormigas y habéis pensado que simplemente estaban de paso, pero no. En realidad, las hormigas mantienen una relación muy curiosa con el pulgón.

Los pulgones producen melaza que les encanta a las hormigas. A cambio de ese alimento, las hormigas los protegen de sus depredadores, los trasladan a nuevos brotes y llegan incluso a defender las colonias cuando aparecen mariquitas o crisopas, que son sus enemigos.

Si conseguimos impedir que las hormigas suban al árbol, estaremos rompiendo esa colaboración y facilitando muchísimo el trabajo de los insectos beneficiosos.

Lo podemos hacer rodeando el tronco con una tira de goma espuma o un material similar para proteger la corteza y encima colocamos una banda de plástico. Sobre esa superficie mucha gente pone pegamentos, o líquidos adhesivos o una cinta, yo prefiero untarlo en aceite.

Cuando las hormigas intentan subir, quedan atrapadas y ya no pueden llegar a la copa. Es importante colocar esta barrera antes de que la población de hormigas sea muy alta y revisarla cada pocas semanas, porque con el polvo o las hojas secas pierde eficacia.

Es un remedio muy económico para este tipo de plagas en frutales y, aunque parezca algo muy simple, suele reducir muchísimo los problemas de pulgón durante la primavera, se debe cambiar con frecuencia por lo menos un par de veces al año para que no afecte al crecimiento del árbol.

2. Utilizar ceniza de madera

El segundo remedio es uno de esos trucos que antes utilizaban mucho nuestros abuelos y hoy sigue siendo muy útil en determinadas situaciones. Si tenéis una chimenea, una estufa de leña o hacéis una barbacoa con carbón vegetal o leña natural, la ceniza que queda puede convertirse en una buena aliada para proteger algunos de nuestros frutales.

Mi abuelo siempre decía que en el huerto casi nunca se tira nada, y tenía razón. La ceniza puede convertirse en una barrera física. Su textura es muy fina y seca, y resulta muy incómoda para animales de cuerpo blando como las babosas y los caracoles.

Cuando intentan atravesarla, la ceniza absorbe parte de la humedad de su cuerpo y les dificulta mucho el desplazamiento, por lo que normalmente buscan otro camino. Esto puede ser muy útil en primavera o después de periodos lluviosos, cuando estos animales salen con más frecuencia y empiezan a alimentarse de todo lo que pillen y que esté cerca del suelo.

Aplicarla es muy sencillo, basta con hacer un anillo de unos cinco o diez centímetros de ancho alrededor del tronco, dejando unos centímetros de separación para que la ceniza no quede pegada directamente a la corteza y evitemos una de estas plagas en frutales tan temida.

Lo importante es que la barrera quede continua, sin huecos por donde puedan pasar. Si el terreno es muy grande, también podemos colocarla únicamente alrededor de los árboles más jóvenes, que suelen ser los más vulnerables.

Eso sí, este remedio tiene un inconveniente que conviene conocer. La ceniza solo funciona mientras permanece seca. Si llueve o regamos por aspersión, pierde gran parte de su efecto y tendremos que volver a colocarla cuando el suelo se seque.

Por eso es un método muy interesante para utilizar en momentos concretos del año o cuando sabemos que durante unos días no se esperan lluvias.

No vale cualquier ceniza

La ceniza que usemos para controlar este tipo de plagas en frutales debe proceder únicamente de madera natural, sin pinturas, barnices, colas ni restos de materiales tratados, ya que esos residuos podrían contener sustancias perjudiciales para el suelo y para nuestros frutales.

Utilizada con sentido común y en pequeñas cantidades, la ceniza puede convertirse en un remedio casero muy económico para reducir los daños que provocan babosas y caracoles.

3. Prevenir el gusano cabezudo

Y ahora llega el enemigo que peor me cae de todos, una de las plagas en frutales más temida. No porque sea el más grande ni el más llamativo, al contrario, es porque trabaja escondido y cuando empiezas a sospechar de él normalmente ya lleva meses haciendo de las suyas.

Es una de las plagas que más preocupa a quienes cultivan frutales de hueso. El gusano cabezudo tiene una característica que lo hace especialmente peligroso: cuando empiezas a notar los síntomas, muchas veces el daño ya está hecho y no hay vuelta atrás.

batlle escudo

Mientras los adultos pueden verse sobre el árbol alimentándose de hojas y brotes, las larvas permanecen bajo tierra alimentándose de las raíces. Poco a poco el árbol pierde vigor, las hojas amarillean, las ramas empiezan a secarse y llega un momento en el que parece que el árbol se marchita sin motivo aparente además de hacerlo muy rápidamente.

Por eso, en este caso, el mejor remedio es la prevención. Durante la primavera y el verano conviene revisar con frecuencia los árboles para detectar la presencia de adultos. Si el huerto no es muy grande, retirarlos manualmente puede reducir muchísimo la puesta de huevos.

Además, mantener limpia la base del árbol, eliminando hierbas y removiendo ligeramente la capa superficial del suelo durante el verano, ayuda a dejar las larvas más expuestas al calor y a depredadores naturales como aves o insectos beneficiosos.

Muchos agricultores también procuran mantener los árboles bien regados y vigorosos, ya que un árbol sano siempre soporta mejor cualquier ataque que uno debilitado y a esta plaga no le gusta la humedad. Muchas veces la prevención es el mejor tratamiento.

Por ultimo podemos poner un tipo de tela o goma en el contorno del árbol para evitar que los adultos pongan huevos que luego sus larvas pueden estar muchos años bajo tierra y seguirán destruyendo todos los frutales que se encuentren. Ojalá pudiera deciros que con estos remedios siempre es suficiente, pero no sería sincero.

Cuando la presión de esta plaga es muy alta, donde muchos campos quedaron abandonados y se han convertido en auténticos criaderos de gusano cabezudo, hay ocasiones en las que no queda más remedio que recurrir a soluciones profesionales.

Como la que me enviaron nuestros amigos de Batlle que es el patrocinador de este artículo, debo decir que llevo meses probando este producto y a salvado a muchos de mis frutales del gusano cabezudo ya que el verano pasado hizo verdaderos estragos.

El Insecticida Suelo BATLLE ESKUDO es un insecticida presentado en forma de cebo granulado, actúa por contacto y mantiene su eficacia en el tiempo. Resiste las altas humedades e incluso las lluvias, es un producto de categoría.

Tiene una aplicación directa por espolvoreo super sencilla, el bote nos permite dosificar el producto distribuyendo los micro gránulos de forma uniforme por el contorno del frutal, a mi me fue muy bien en la base que es por donde suelen bajar los adultos.

Como siempre digo seguir las indicaciones del fabricante, ya que en este caso nos recomiendan de 20 a 30 gramos como máximo por m².

Al final, cuidar un frutal no consiste en tener el mejor insecticida del mercado aunque a veces sea necesario, pero observar nuestros árboles con frecuencia puede evitar pérdidas importantes durante toda la temporada y permitirnos disfrutar de árboles mucho más sanos y productivos.

¿Cuál de estas plagas en frutales habéis sufrido y cuál de estos remedios os gusta más? Puedes aprender más en mi academia online HortiAcademy.es además de seguirme en YouTube para no perderte nada.

Articulo patrocinado por Batlle.

¡Comparte!

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Para enviar un comentario debes aceptar nuestra política de privacidad | Responsable de los datos: Iván Vázquez Muñoz | Uso: Administración de los comentarios | Legalidad: Sin tu consentimiento no se hace nada | Quién recibe estos datos: No se cede los datos a nadie | Tus derechos: Si quieres acceder a tus datos, modificarlos o eliminarlos, solo tienes que pedirlo | Más info: En mi apartado legal.